Ne znam vam reći kako se zovem. Znam da me je, kada sam se prvi put pogledala u ogledalo, iznenadila boja moje kose. Nije to bila ona uobičajena crna, već boja noći, crna sa primjesama tamno plave, koja se sjaji na bisernoj svjetlosti. Ne usudim se reći da sam mrtva. Iza moje kuće, ruševine, nekada se nalazio uredno održavan vrt, a sada je podivljao, srastao sa tamom. U tom vrtu sjenki caruju šumske gljive, divlja ruža i maslačak, Ne usudim se reći da je mrtav. Sjećam se bijele zavjese koja nikada nije prestajala lepršati na vjetru, uvijek se njihala istim ritmom, nestajala u mraku, i onda naglo provirivala kroz okvir polomljenog prozora, na svjetlost iznoseći čestice prašine, brišući moje suze, bisere što prkose smrti.
RAZUMI
Kažu mi da ne plačem, Da ne tugujem za tobom jer: “Bog ubire najljepše cvijeće za svoj vrt.” A opet, Kažu mi da je onaj Koji umre otvorenih očiju Ostao željan ovog svijeta.
MISLI
Jučer se iz luke otisnuo jedan brod, od papira, i na njemu jedan putnik, od papira, – kažu da je lud. Usnio je gdje se krije izvor rijeke Bola. Ide zaustaviti njen grimizni tok, popiti je, i pustiti da ga zemlja proguta, provari u vrelini svoje utrobe – govori on, dok ga kidaju valovi.
Zerina Kulović rođena je 1996. godine u Sarajevu. Studij Komparativne književnosti i Arheologije na Filozofskom fakultetu Univerziteta u Sarajevu magistrirala je 2020. godine. Svoje književnoumjetničke radove, književnu i filmsku kritiku, te eseje i prikaze objavljivala je u časopisima Život, Behar, u online časopisu KULT, Avlija, na portalima Strane, Književnost.hr, Bundolo, Poezijaonline, itd. Svoju poeziju čitala je na Sarajevskim danima poezije. Njena poezija će biti dio narednog Almanaha udruženja Planet poezija, a u okviru aktivnosti ovog udruženja svoju poeziju je čitala na pjesničkoj večeri naslovljenoj Ptice od papira. Njena zbirka poezije Majka mjesečina ušla je u širi izbor za objavljivanje knjige na Presingovom književnom konkursu.
La carretera Panamericana recorre todo territorio americano, pero en cada punto se solicita algún documento: visa, pasaporte, documento de identidad, billete de cien dólares.
Todo es válido con tal de cruzar la frontera y poder escribir en las crónicas sobre ruedas.
Pero uno no tiene idea de qué tan difícil es el recorrer los miles de kilómetros que separan a la esclavitud de la libertad.
Si nos ponemos a pensar / reflexionar / indagar encontraremos que los pueblos no conocen sobre fronteras, no necesitan armar tratados limítrofes ni aplicar protocolos de estado, solo desean intercambiar sus productos y que estos les regalen los diez centavos para la cena.
Sin embargo, nuestros gobiernos solicitan más y más documentos, más y más dinero / más y más sudor del cuerpo, porque tiene un alto costo separarse de sus muertos y no poder obtener más votos para el Congreso.
Entonces comenzaremos a redescubrir el camino de la redención mientras imploramos a nuestros muertos que nos oigan y nos permitan alcanzar las puertas del cielo, para que podamos obtener un último descanso.
Aunque Dios no quiera.
LA GEOMETRÍA DE LOS INFIERNOS DANTESCOS
El infierno no tiene forma, aunque los matemáticos quieran darle forma. El infierno es un vacío, hondo y profundo en el que se almacenan los recuerdos de tantos años gastados en la oficina.
La oficina era de base cuadrada, de cuatro metros cuadrados.
LUMIERE
La suerte cambiará cuando el cielo llueva sobre el sexo desnudo de aquellos amantes dantescos que aunque perdieron vida ganaron eternidad.
CARTA DE DESPEDIDA PARA UN PADRE DESCONOCIDO
Padre, gracias por existir, pero hoy me despido de tus ojos llenos de dolor de las montañas escondidas en tus hombros, de los peces que germinaban de tus dedos de la extensión del mar que principiaba en tus pies de tus oídos que eran la última esperanza de Marte.
Padre, me despido de ti, tú que estás al otro lado del mar.
Siente mi abrazo, cálido cándido sereno abrazo que se confunde con olas de mar pero que se vuelven fuerzas sobrenaturales de un Dios que aguarda por ti.
Porque cuando estés al otro lado no podré visitarte.
Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018), “La balada de los desterrados” (Ángeles del Papel Editores, 2019) y “Mar profundo: Antología personal” (LP5 editora, Chile, 2020). Posee trabajos publicados en diversos medios de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador, Rumanía, Costa Rica, Suecia, Alemania, Italia, Cuba, Uzbekistán, Bulgaria, Macedonia, Serbia, Bangladesh, Bélgica, Francia; siendo traducido al rumano, francés, italiano, búlgaro, uzbesko, macedonio, inglés y tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento – Perú 2019 organizado por la revista “El Parnaso del Nuevo Mundo”. Ha participado de diversos recitales poéticos, congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía”, la revista Kametsa y los recitales benéficos Las voces del colibrí.
Nikako da saznam šta mi to kažu razgranate krošnje, s njihovim sjenkama blijedi ono čemu se nadam, znam da će me noćno cvjetanje zateći jednom kako mlataram rukama da razgrnem ptice koje baš tu slijeću poput rolnica papira razmotanih u noći ispod punog mjeseca zaklonjenog oblacima s džinovskim ustima što gutaju snove, beskrajne tragove vremena i trenutke nježnosti, nije lako čekati behar što će osvijetliti šumu i svaki moj korak kad prelaziš iz jednog prostora u drugi nadajući se da će ipak sve procvjetati
ŠARGAREPA JE I JESTIVA
Šetkaš kroz jutarnju vrevu kao prazna kesa nošena blagim povjetarcem pored tebe promiču travke grančice sve
tiho stasavaš u ogromnu šargarepu koja je i jestiva tu ispod valova solitera u slijepom kutku ogrnut njenim plavim munjama uskovitlan lijepim naporom odjednom
U PERASTU
Neki prolazi odišu usamljenošću bojim se da ću se u njima zaglaviti i suočiti s onim za šta me smatraju, nema se više kud po zaraslim serpentinama, pokleklim palatama i napuklim pontama, eto odakle mi ovoliko trunje što ga bištem kao posramljen pas naslućujući šta je sve okolo učinjeno, da mi je samo znati ko je sve dodirivao te dovratnike, otvarao škure s čežnjom motreći more, ispraćao i dočekivao brodove čije sjenke sada plove oblacima umilne kao kućni ljubimci, kad bi zidine mogle da govore znao bih kako da se primaknem suncu.
Bogić Rakočević je rođen u Mojkovcu 1962. godine. Diplomirao je na Odsjeku za srpskohrvatski jezik i jugoslovensku književnosti Filozofskog fakulteta u Nikšiću gdje je pohađao i postdiplomske studije. Objavio je tridesetak knjiga poezije, proze, eseja, kritika i antologija. Dobio je brojne književne nagrade. Prevođen je na dvadeset stranih jezika. Urednik je i scenarista niza dokumentarnih filmova o poznatim jugoslovenskim slikarima i piscima. Glavni je i odgovorni urednik časopisa „Bibliografski vjesnik“. Direktor je Nacionalne biblioteke Crne Gore „Đurđe Crnojević“.
La otra cocina la de la casa vieja del molino fea y lúgubre amenazada siempre por la oscuridad cobraba vida a la hora del desayuno con el café y el maíz y otra vez los granos cociéndose en lerda combustión. Un hilo de amargura se acumulaba en el espacio. Era quizás la nostalgia por los naranjos en flor o por el ciruelo meciéndose al compás del viento asomado en la ventana de la casa de antes. Quizás eran los olores añorados de la cocina de mi abuela con sus mixturas de hierbas, frutas y raíces o los sonidos del pollerín o el silbido de mi abuelo. Esa cocina sombría tortura mi recuerdo con una tos persistente a través del tiempo.
Ellos
A la dulce Marcela
Mi recuerdo es el recuerdo de mis hermanos y de Marcela la que se acordaba de los giros del viento en la temporada seca. Esos recuerdos se agolpaban se anudaban se descosían en la conversación vespertina alrededor de mi madre con una taza de café y una risa ahogando remembranzas.
Tierra
A Francisca
Huele a tierra mojada en el jardín improvisado de macetas corroídas por el tiempo y por la herrumbre. Huele a albahaca, romero y ruda a manzanilla en flor y a flores de naranjo. Huele en ese huerto añorado de nuestra inocencia feliz al otro lado del recuerdo y la ausencia cuando mi madre marcaba el ritmo de las horas con las meriendas o las comidas. Huele a tierra de antaño en el jardín de mi madre-abuela ese que ya no es más. Aquel que fue refugio y botica natural para los males de la descendencia remedios ancestrales a orillas del conocimiento y la razón. Huele a jardín de manzanillas y rudas.
Casa vieja
A Tía Mara
Al margen del olvido estos retazos de vida cintas cortadas telas en desafío con el instante. Al margen del silencio amaneceres sin luz sin pájaros sin infancia. Una vieja casa síntesis de un pasado quieto olvidado del amor alejado del amor. Las grietas pobladas de malezas no dejan ir al amor.
Mariafeli Domínguez S. Escritora y Catedrática Universitaria. Hizo estudios de Filosofía, Letras y Educación y se especializó en lengua y literatura española. Obtuvo el Premio Literario Pablo Neruda en el año 1981, en la sección cuento, con la serie de relatos titulado Oquedades. Posteriormente, en 1991, obtiene el Premio de Poesía Gustavo Batista Cedeño con la obra Los presagios necesarios. En el año 2009, obtiene una mención de honor en el Concurso Nacional de Cuento, José María Sánchez con el libro de relatos titulado Parturiens y otros relatos. Ha publicado, en 1995 un libro de ensayos titulado De la Literatura y otras complejidades, en las que ensaya una mirada a la literatura panameña. Con la serie Cuadernos literarios de la Universidad de Panamá, publica el poemario titulado POEMAS, que recoge su primera producción. Su poemario, Los susurros de la casa, fue publicado por la Editorial Universitaria, en el año 1995. En 2012, sale a la luz el libro de ensayos Voces esenciales de la literatura panameña. Inéditos: Libro de poesías Incorporado a la fuga y Agenda para la añoranza. Coautora del libro Historia de Marruecos y Panamá a través de la voz poética de sus mujeres. (2017). En prensa el libro, Marruecos es un telar de oro, con traducción al árabe y al francés, Del recetario extraviado de mi madre, es el último libro publicado en 2020 Actualmente es la Presidenta de la Fundación Arte en el Parque y Directora de la Editorial Universitaria Carlos Manuel Gasteazoro de la Universidad de Panamá.
Bufón_ Que me ahorque. El que en el mundo está bien ahorcado, no teme ya a los colores Shakesppeare, Noche de Epifanía
Dicen que empiezan a ver colores, que no hay remedio Para volver a su condición de respirante, Ese es el augurio y la posesión de ahorcado, Ahora aquí está ella, con el regazo a oscuras Y una soga enroscándose a su cuerpo como un arrullo de serpiente, Ha querido colgarse del Kremlim o de la corona de los zares Donde el miedo es una hogaza de pan que sigue tiritando en el horno, Una falsa traqueotomía para la vida, la verdadera conflagración contra ti misma, Contra tus ojos claros y contra el pelo corto Desde tu daguerrotipo casi adolescente, Restañando esa parte del diluvio que se advino contra ti Como una lanza mortal, contra esa lluvia y sus dardos fetales Naciendo en el descreimiento de toda ecuación posible. Nadie bebe de la noche su antagonismo de veneno Su cráter lunar donde seguro han de estar las poses capitales Para determinar el horario de las muertes, Las balas que han de traspasar la boca de tu esposo Y el recuerdo de tus amantes etéreas que se adormilaron Con la primera canción de cuna y el hijo acribillado Por los minerales de la heredad sangrienta, todo eso Para tomar el cordel y dar la forma del anillo nupcial Para el pescuezo, Luego dejarse ir y patalear nuevamente Como un Dios En la placenta del aire.
VUELTA A LA TSTATIEVA
Me cuenta un biógrafo que a través de un resabio de cristal Pudo visitar Rusia y tertuliar un rato Con Marina Tstatieva. Ella lo recibió con su rostro de hambre Y el vestido raído y con el vaso de agua desbordado por la vendimia de los años Y le brindó rodajas de salmón desesperadamente Después de haber tomado El vaho del día y las temibles noticias, de deudas Muertes y encarcelamientos de vecinos y seres queridos. El salmón –eso me cuenta- fue un regalo de Pasternak Desde muy lejos, desde su cabaña donde podía ver el sol Y el hielo que copulaba entre el aire y las cordilleras De un marasmo, casi mortal, y donde los días solían ser espléndidos Antes de la guerra y de las persecuciones Y donde ella afirmaba que si hubiese conocido a Blok ella lo hubiese salvado De la muerte, de ese miserable designio que arranca De la fertilidad o la esterilidad a los poetas Y que afiebrada prosiguió a leerle algunos versos Oh MUSA DEL LLANTO, las más bellas de las musas Y de ahí en adelante todo fue blanco y todo fue borrasca, Un aguijón de estrellas para beber el café mugriento Los panes quemados, las raciones lamentables para la apetencia Y siguió leyendo hasta tomar un poco la costura Dejada al descuido sobre el tiempo Y afuera los caballos galopaban tratando de rumiar la libertad del horizonte Las esquirlas intocables de las praderas afiebradas El bastón de ébano que tendían los magos a la tertulia insaciable Como un acertijo de bastos para la ausencia de los tropos Que nos hacían caer verticalmente por un río De espesa niebla, eso lo pintaron después algunos caricaturistas Con sus tintas esclavas, aumentándole luego un par de historias De romance o de preguntas que nos tocan el labio o el pececito de la espalda. Hasta en las cenizas, nos sublevaríamos en rosa o en poema. Y el biógrafo (que no conozco) y ella Empezaron a atravesar la vasta noche Que era como un solsticio O como un páramo Donde habitaban las especies desterradas De ese imperio anterior, a lo que sucumbe Y no da paso a la vida, tan movida para los que intentan Cruzar la alambrada de la imposibilidad; Ella, paloma de tierra, atadas las alas, cacofónicamente Solía ir hacia las praderas y dejar poemas de protesta En las ventanas, en los ofertorios del triunfo En la ceniza, La agilidad mental de su cuerpo Que se balanceaba por las calles Y eso era como ser miembro de la joven guardia Cuando los himnos de la guerra Eran audibles en todas las esquinas Y la nieve era más mortal Como el invierno en las entrañas -Carcomiendo- Todo recuerdo hermoso Para volver cadáver A las primaveras recolectadas en el cesto Donde seguro nacerá un poema, Una rama vertical de oro sobre el asombro.
CARTA 6
Marina:
¿Por qué usaste la misma soga cuando jugábamos de niñas? Tú saltabas con esa elegancia de los ciervos cuando huyen Con el fruto en la boca, yo lo hacía como un reno Tratando de liberar sus cuernos del arbusto encendido. Jugábamos de niñas y escribíamos los versos Más hermosos de este bosque, Los enterrábamos Y solían tener memoria de arce, solían agitar sus ramas Como el abedul de la siembra colectiva. ¿Por qué usaste la soga con la cual colgamos la ropa de nuestras muñecas Y luego libertábamos al sol nuestras endechas Esas ganas de tomar la vida y bordar una palabra O engancharla al cabello como si fuese una maroma O una mariposa a punto de volver a la crisálida Y hacerse prosista de versos o hacedora de ríos Para hondear la tierra? Escribimos algunas veces los mismos versos Tuvimos las mismas vidas y los mismos juguetes Un hambre igual para nuestros platos y cucharas Trabajos forzados y encarcelaciones para maridos e hijos Y hermanos que se perdieron como un silbato en la nieve.
Es la hora de aprender estos juegos. Se aprenden nuevos gestos Y nos reparamos de la resaca del tiempo, De la resaca de los primeros y novísimos licores Que se nos revelan en la lengua. Un vapor agrio que va despertando a las piedras Y a las rayuelas extintas, La mano impúber va resolviendo las líneas con la tiza,
Los números ensartados a tu cuello como cuentas, Como augures de vidrio O cuerpos que acuden al homicidio de la piel A la permanencia del saludo a la hora de surgir Entre los copos de hierro O cuando vengas a buscarme con una marcha triunfal Oxidada en los ojos Extraviada en sus averías En sus tuercas sangrantes En sus tornillos fálicos por la carne resituada.
Insiste que hay una fogata en el rastro Una fata morgana incrustada en la tierra. Una misericordia azul en los días Que se destiñen entre afelpadas colmenas.
¿Por qué usaste la misma soga que usábamos de niñas? ¿Por qué nunca fuiste mi verdadera compañera de juegos? Ahora eres mi amiguita, mi amiguita imaginaria Y detrás de ti la soguita sigue blandiendo mis piernas Sigue blandiendo mi cuello.
Mónica Miguel Franco (Photo Anhell Demelos – (c) Sanfiz Photography)
DE LA PIEL DEL DIABLO
De la piel del Diablo, se crearon los niños.
La alegría que desborda en un beso, la suavidad exquisita de la nata sobre la lengua.
De la piel del Diablo se creó el jade y del sudor que resbala sobre Él se cristalizan las esmeraldas.
De la piel del Diablo se fundieron las selvas, las orquídeas y las guacamayas.
De la piel del Diablo surgieron la obscuridad y la noche, el querer tocar, el miedo y el susurro.
De la piel del Diablo se hizo la música que te transporta y el silencio que te rodea.
La piel del Diablo huele como las lilas en primavera y tiene la belleza del primer carámbano del invierno, ese que en su brillo conjura heladas y cierzos.
De la piel del Diablo se desprenden las plumas de las águilas, de los mirlos, de las cornejas y de las lechuzas.
De la piel del Diablo se recortaron todos los mares llenos de vida, los ríos que te ahogan y los estanques burbujeantes de hadas.
De la piel del Diablo se crean todos los zapatos rojos y los sorbos de licor verde que se deslizan entre los dientes.
El calambre que los enamorados sienten al tocar al ser amado, las mariposas brillantes que rondan el estómago del que espera, esas son las sensaciones que te provoca la piel sedosa, tibia y tierna del Diablo.
La piel del Diablo te cubre como una manta de cuna, como una mortaja ligera, como un sudario amable, como el abrazo de tu madre antes de dormir.
La piel del Diablo, que se estira y rodea todo el universo en su despliegue de sorpresas y brillos, que se recoge y ondula en cada curva de la serpiente.
La piel del Diablo nos protege y nos aísla, nos envuelve como el saco que rompemos al nacer.
Al rasgar esa piel, llorando, detrás, encontramos al Diablo, riendo.
La belleza del Diablo que quema nuestros pulmones con el primer sorbo de sabiduría. Y nos condena eternamente.
(De la piel del Diablo, Panamá, 2012)
OF THE DEVIL´S SKIN
Out of the Devil´s skin, children were created.
The joy brimming over a kiss, the exquisite softness of the milk skin on the tongue.
Out of the Devil´s skin, jade was created and out of the sweat sliding on Him emeralds are crystalized.
Out of the Devil´s skin rainforests did merge, as well as orchids and macaws did.
Out of the Devil´s skin darkness and night emerged, the desire to touch, and fear and whispering.
Out of the Devil´s skin, the music that transports you was made and the silence surrounding you.
The Devil´s skin smells like lilacs in spring and has the beauty of the first icicle of winter, that one conjuring up in its brightness frosts and cold north winds.
Out of the Devil´s skin, the feathers of eagles, blackbirds, carrion crows and owls come off.
Out of the Devil´s skin all the seas full of life were outlined, as well as the rivers drowning you and the ponds bubbling with fairies.
Out of the Devil´s skin all the red shoes are created as well as the sips of green spirits sliding between the teeth.
The cramp that lovers feel when they touch their beloved one, the glowing butterflies circling the stomach of the waiting one, those are the sensations that the silky, warm and tender Devil´s skin arouse in you.
The Devil´s skin covers you like a cradle´s blanket, like a light shroud, like a kind gravecloth, like the mother´s embrace before sleeping.
The Devil´s skin, the one that stretches and surrounds all the universe in her unfolding of surprises and sparkles, folding and waving in every serpent´s curve.
The Devil´s skin protects us and isolates us, wraps us like the bag we break when we are born.
By tearing that skin, crying, we find the Devil, in the back, laughing.
The beauty of the Devil burning our lungs with the first sip of wisdom. And condemning us eternally.
(De la piel del Diablo, Panamá, 2012)
.:: LA DAMA BLANCA
En tu montaña soy el hada que te enreda y te pierde soy la que te hiere y te asusta… la Niña Blanca, la Santa Muerte… danzas conmigo en eterno son de besos no dados y promesas Soy yo, ¿me ves? morirás en mis brazos…y morirás alegre
(De la piel del Diablo, Panamá, 2012)
.:: THE WHITE LADY
In your mountain I am the fairy tangling you, getting you lost, I am the one who hurts you and scares you… the White Childe, the Holy Death… you dance with me in an eternal pace of ungiven kisses and promises It is me, Can you see me? You will die in my arms…and you will die happy.
(De la piel del Diablo, Panamá, 2012)
CORDIS
Quiero un corazón para llevar. Lo quiero grande. Donde quepan mis caprichos y mis rarezas. Mimosa, excéntrica y temperamental. Latirá en mis risas y mis llantos. Ronroneará en mis silencios y mis arrebatos. Lo quiero aún caliente, para acercar a él mis manos siempre heladas y poder sentir el vaho húmedo que desprende. En tu pecho no late, pero latirá por mí. Golpeará sin pausa, al ritmo de mis gemidos y mis susurros. Será el diapasón que marque el ritmo de mis mareas. Seré su norte y su este. Escucharé su llamada a puerto seguro. Marcará el baile y me hará danzar. Quiero un corazón para morderlo. Para saborearlo y esconderme en él. Jugaré al escondite en sus recovecos, los ventrículos serán mi lecho y las aurículas harán eco a mi llanto. A salvo en sus remansos, sus dolores serán para mí apenas pavesas que haré volar al soplo de mi aliento y sangre nueva lo llenará, y me deslizaré en un tobogán resbaladizo carmesí, brillante y blando. Quiero un corazón viejo. Lo quiero con cicatrices. Quiero pasar la lengua por ellas, lamer su dolor y sus aristas. No quiero nada tierno. Quiero la dureza del que ha latido contra el viento y ha sobrevivido. Quiero un corazón antiguo. Quiero oír en sus compases cuentos de penas y dolor. Quiero sentirlo latir contra mi mano. En mi puño recuperará el paso y la calma. Lo usaré de almohada y despertaré oliendo el óxido de la sangre en mis labios. Dame tu corazón, lo quiero para mí. Entrégamelo para usarlo como una pastilla de jabón, resbaladiza y húmeda, que borre con sus manchas las imágenes que no deseo tener en mi alma. Dame tu corazón. Mío es, tuyo no.
(20 poemas de amor y una canción alcoholizada, Panamá, 2014)
CORDIS
I want a take-out heart. I want it big. Where my cravings and my peculiarities fit. Affectionate, eccentric and temperamental. It will beat in my laughter and in my tears. It will purr in my silences and in my outbursts. I want it still hot, to put closer to it my hands, forever cold and being able to feel the humid steam it emits. In your chest it beats no more, but it will beat for me. It will beat without pause, to the rhythm of my moaning and whispering. It will be the tuning fork setting the beat of my tides. I will be its North and its East. I will hear its call to a safe port. It will set the dance beat and will make me dance. I want a heart to bite it. To savour it. and hinder in it. I will play hide-and-seek in its nooks, the ventricles will be my bed and the atriums will echo my cry. Safe in its havens, its pains will be for me barely ashes that I will make fly blowing away my breath and new blood will fill it and I will slide in a slippery crimson bright and tender toboggan. I want an old heart. I want it with scars. I want to pass my tongue through them, lick their pain and their ridges. I don´t want anything tender. I want the hardness of the one who has beaten against the wind and has survived. I want an ancient heart. I want to hear in its beats tales of grieving and pain. I want to feel it throb against my hand. In my fist it will recover the pace and the calm. I will use it as a pillow and will wake up smelling the rust of the blood in my lips. Give me your heart, I want it for me. Hand it to me to use it as a bar of soap, slippery and wet, erasing with its stains the images that I do not wish to have in my soul. Give me your heart. Mine it is, not yours.
(20 poemas de amor y una canción alcoholizada, Panamá, 2014)
Mónica Miguel Franco (León, España, 1971). Licenciada en Filosofía por la Universidad de Barcelona, doctoranda en Patrimonio Histórico y Natural por la Universidad de Huelva (España). Ha trabajado en un número plural de instituciones culturales y antropológicas en distintos países desde 1998, ha sido docente por más de 20 años y actualmente también dicta talleres on-line. Escribeal menos tres columnas semanales en revistas, periódicos y distintos medios de comunicación en Panamá.Ha publicado dos poemarios: De la piel del Diablo(2012) y 20 poemas de desamor y una canción alcoholizada (2014). Ha sido antologada tanto en libros de poesía como de cuentos en distintas publicaciones en Panamá y en el extranjero. Y sus poemas han sido traducidos al italiano y al inglés. Es productora y actriz de teatro y cine, con una larga trayectoria en las tablas. Como gestora cultural es fundadora del Festival Panamá Negro y del proyecto Jamming Poético en Panamá y de la Red Nacional de Festivales.
Mónica Miguel Franco (León, Spain, 1971). She has a grade in Philosophy by the University of Barcelona, doctoral student in Historical and Natural Heritage by the University of Huelva (Spain). She has worked in a plural number of cultural and anthropological institutions, including museums, in different countries since 1998, she has been a teacher for over 20 years and currently also gives on-line workshops and classes. She writes at least three weekly columns in magazines, newspapers and other media in Panama. She has published two Poetry Books: De la piel del Diablo (2012) y 20 poemas de desamor y una canción alcoholizada (2014). Her work has been included in several anthologies, in poetry and short fiction stories, both in Panama and abroad (Spain, Argentina, Italy, f.i.). And her poems have been translated into Italian and English. She is producer and actress for theater and cinema, with a long career on the stage. As a cultural enterpreneur and manager she is founder of Festival Panamá Negro and the Jamming Poético Panamá Project as well as the National Network of Festivals.
Could you single out one or several verses that could serve as a metaphor for Singapore, the way you perceive it?
My poem „To Go to S’pore“ is a good example – S’pore is a common short form for Singapore; „spore“ is also a seed. Singapore is a tiny island city-state but it contains remarkable potential to unfold multitudes.
You’ve attended festivals in the Balkans, you established connections in the world of literature of Macedonia, Croatia, Serbia. What are your impressions about the literary life in this region and the poetry that has been created here?
I have spent very little time in this area, and cannot claim to know it deeply, although I have made many close friends and I have had books published in Croatia and Macedonia in the local languages. That said, there are many currents here that are also present in the Asia-Pacific region: ancient societies with a long tradition of power, wealth, trade and cultural mingling – with a lot of pride — but there is also a history of conflict and decline. These are the societies that may have lost their leading place, but are trying to find their way back to the global community. Back to a place of dignity and hope. But we are not there yet. The writing reflects both the pride, the cultural confidence that is here but also the anxieties and resentments of the present and the recent past. At the same time there is a reaching for the new – there seems to be a desire not to stay too long in your father’s house. I believe the ability to forge real change and innovation can only come from such societies as these, and some of the recent writing shows it. There are exciting breaks with the past and with comfortable conventions. There is fresh blood.
I know you as a really curious, but at the same time deep observer of the places you visit, as well as the observer of the symbolic potential of seemingly small and not so important events you come across. To what extent do the travellings and meeting various people and cultures affect your writing?
Without curiosity there can be no new wisdoms. Travelings and and encounterings nourish growth – particularly for someone from such a comfortable but small country as Singapore. One cannot be too sheltered as a writer; one must expose oneself (both in the sense of open-mindedness but also in the sense of vulnerability) to the world. The diversity of human experience, which is so richly evident when one travels far from home, is a wonderful source of inspiration. So too are the constant reminders that we are after all one species, and the human spirit knows no distinction of colour, creed, gender or tongue. That gives me hope. My writing is a way of circling, marking out, what seems true to me, and the more I travel the more I find new ways to do so. I find fresh coordinates. New voices, new structures to learn from. The lens gets a little clearer, gains more focus. We teach each other how to be more human by embodying different ways of being human, and of speaking through life.
Where are the barbarians in the contemporary world? Are they within us or within what is being considered as Otherness?
I think the roots of barbarity have always been the same: ignorance, atavism, fear, tribalism, selfishness, anger, greed, resentment, insecurity… To me, barbarians are those in any time and any place who seek to divide or destroy, rather than nurture human connections and human variety. The barbarian is not the Other; Othering is barbarism.
At times you question emotion as a reaction to the current war and political events in your poetry. What is the power of words in the contemporary world?
I think emotion is a valid response. But it is one of many responses, and they all add up. I don’t believe poetry (or language) alone can save the world, or even move it directly. But it may, like how a line of music can change a song, subtly alter the terms of engagement, shift the tone, add to what is considered, reduce noise or nudge it so that it becomes something else. Satire is the most obvious example of this (turning something serious into something funny) but there are other subtle ways in which language may change the mood, if not for the whole world, then for the individuals that make up the world. It’s like the old Depeche Mode song: „You can’t change the world, but you can change the facts; when you change the facts, you change points of view“ and from there you may change the world. I think it is very important for individuals to feel like they have the ability to consider and change their own points of view; to think about what is and what could be in more ways than are often available. The ability to thoughtfully disagree is the basis of civilisation.
Some philosophers consider that we live in postemotional world. Is today’s poetry postemotional or is it dominated by new sensitivity?
I think it’s important however to remember that not everyone is at the same level of philosophical development – who is postemotional? Ego, self-interest have been with humanity since day one, but it has not crowded out altruism and compassion completely. Neither has Singapore’s state obsession with self-reliance and enforced harmony led to a colourless, clinical polity – quite the contrary in fact. Quite frankly I think boredom, if nothing else, eventuallys drives us to connection. The self can only sustain interest for so long before it begins to eat itself. The same goes for poetry – it will swing one way and eventually another. There is, at the moment, more than enough diversity, if one cares to look, to suit any taste.
It will be difficult to get rid of emotion and emotionality as long as we inhabit mortal, organic, mammal bodies. The terms of this emotionality may change, and should change – what, for example, will transhuman advancements mean for human feelings? If we become immortal cyborgs or uploaded consciousness, as some argue will happen within this century, will emotions even mean the same thing? What will society mean then?
What are your thoughts on the relation between poetry and popular culture, music, film, and other media?
A big awkward family gathering over the New Year. Some relatives arrive in large limousines and tailored suits; some in handmedown dresses. Some of them have not seen each other all year; others meet once a month for tea. There is this one cousin who is intense and always broke. The rest try to avoid talking to him, especially about politics and religion because a fight always starts. Everyone loves the dessert, but nobody is quite sure who made it.
What do you read these days? Can you recommend one European, one American and one Singaporean poet to our readers?
I am trying to read much more broadly – particularly writers from the middle east and asia in translation but also writers from central and eastern europe: the younger and less famous the better, because I am looking for what is new, not what is respected. Instead of looking to Europe or America, I’d instead to recommend the Burmese poet Zeyar Lynn; the Japanese poet Hiromi Ito; the Chinese poet Xi Chuan; the Australian poet John Kinsella, and the Singaporean poet Johar Buang (although there are not many good translations of his work), or Yeow Kai Chai (who writes experimental verse in English). I’d recommend reading poetry that makes you uncomfortable in fresh ways, because that shows you what you don’t already know how to deal with. Which means it’s a place to learn and grow from.
Davno me progutaše svjetska zjala, Ćutim se bešćutan kao asasin; Prošlost je tečna, prima oblik grala – Samom sebi postah i otac i sin. Zelenu boju povrtne lobode Pomno rastavih na modru i zlatnu, U krvi raskrvih vatre i vode Da osjenčim lik na Torinskom platnu.
Iz frule mi pleše zmija edenka: Ko piton me davi zmija DNK.
Ti koji si život svega što živi I samrtni strah svemu što umire, Crno zrcalo za crne kumire – O Duše, odninan u Ninivi; U svakoj sklonosti magnetno dvojstvo – Sjever što privlači, jug što odbija, Bio si u meni bez svojstva čojstvo Varavoj naravi rob i robija.
Dok razgovori raskrivaju šeme U igri „zatvoreničke dileme”.
Očistih svoju vatru, svoj zrak Dok brodih protiv struje kroz oluje, Po Zapovijestima praznih svoj mrak Nalik onom ko stalno pobjeđuje. Još viši sam od svih svojih podviga, A još moram uzrasti do svog sedla Poput sjenke, dok koračam put svjetla Kad mi u praznom razno preslika.
Grad je ogledalo muške taštine Što zjapi iz duba božje samštine U malakutu uzniku Marduku – Nefilu Marutu, Amar-Utuku.
II
U drugom početku bješe Greška, Pa i kad poželjeh svoju madam To me množaše čežnja gilgameška Da se snova rodim ko treći Adam. Danju zauzdan, a noću razuzdan: Kanalima razveden u rukavce, Za krst tijela hlepnjama prikucan – Brojan u trutove-praznoglavce.
Pa da li da čitam “Himnu o perli” Ili da zurim u Merjem Uzerli?
“Zvijezda se opire svom zgasnuću A pȕt je urna zvjezdanog pepela: Krvlju kola džin u svom uskrsnuću – Ovladaj ognjem sluge Samaela!” Čuvstva slijede zakon inercije, Propise akcije i reakcije – Otud nisko pade Propercije Te još plaća za davne transakcije.
Kao što plod il zri ili propada Ni duhu nema stanka, eskapada.
Dođe dan da se razlome pečati Jer u ovoj podnebesnoj gluši Jadi imaju i oči i uši; Po svojoj koži, boje hljeba, čatim: Da umrem na umri nije dockan Dok čekam na frilensersku penziju, Kraj Kabe što nije pravilna kocka – Sjenom svita u petu dimenziju;
Da oglasim sred punskih kolonada Netvarnu tvar, monadu svih monada.
III
Jer vidjeh Te među migrantima Što prodaju papirne maramice, Poznah Te među diverzantima Što smrti su se kezili u lice; Sretao Te i među darkerima Što prezreše ovosvjetske pričine, Nalazio Te među pankerima Što buržujima plaze jezičine;
Čuo Te s dervišima, s Amišima – U spisu što ga zavješta Mišima…
Taj šapat, što posta vremenskim virom, Riječ skrita u drevnim runama Širi se ko val cijelim svemirom – To herub svira na superstrunama. S Betlehemske zvijezde jedna zraka Putuje dvije hiljade godina, No za nju to je dok si rek'o kvaka – Prosto ko čorba Ajnštajn-Milevina.
(A, kako reče vrli virtuoz, Svi ti putevi vode u Oz.)
Sve što je moglo biti – dogodi se, Sad – zbir tvojih mogućih žića, lista: Ovaj je razapet mjesto Ise, Onaj raščerečen mjesto Hrista. Prvo Ime bješe prva granica: Slom simetrije Svjetla i tmine, Prva zabrana, prva paljenica Kad tmina obremeni od težine.
(Možebit tad još tetragram “Ja jesam” Po naški se čitaše “Ja je sam”.)
Svedušo, svečuvstvena, svemirna, Sačekajder da riječ mi Te nazre, Nek dogori i ova izmirna – Pred Azrailom duše su Azre.
IV
Moj šejh živi u Bermudskom trouglu No avatar mu besjedi na Googleu:
Taj prvi život – zamrznuti Jordan – Kad materica bje u materici a žeravica u žeravici, Sad odledi i huk mu je gordan; Džabir Vagom za svaki kamen Dvorca Žudnju Anime mundi očita – Da nedostojni smo milošte Tvorca: Naša “ljubav” je ljubav potrebita.
Otkad zaosta za samim sobom Onaj trinaesti znak zodijaka, Izasebni, ispaštamo s Jobom Spram koprena nebeskih dijaka. Svijet onaj – na dlaku odavde – Katkad ga u snovima pohodimo: Otud nadziru zastupnici Pravde Jozefa K., kanda ih ne vidimo;
U stostrukom opštem rijalitiju Svak zna svoju kibla-televiziju.
V
Ko što duhandžiji ogadi škija, Bludniku ženska, pijancu rakija – I ja se vratih staroj skolastici, Jutarnjim vježbama i gimnastici; Da prenem onaj Neimeniv Ponor (Jezan ko ezan Šinejd O’ Konor) Ispisah se iz kaste brahmana Da budem vjerni sluga Rahmana.
Jer, da bi ovdje dokučili išta, Valja prozreti astralna stratišta.
S neba osluškujem cvrkut Vodolija Dok otvaraju, kroz jamu mog groba, Sedam nebesa – sedam dimenzija Čija smo pismena, drob i utroba. Tek pred san mi svitne, poput kremena: Da duša mi otiče, ko kroz sito – Kroz mrežu rešetke prostorvremena I zmija, što vijuga valovito;
Te vječno pada k crnorupoj smrti Dok se kao planet oko nje vrti.
VI
Navio si moj srčani motor, Pravi Put Tvojim stopama izvajan: Spolja vrijeme, a iznutra prostor, Svana konačan, iznutra beskrajan. Zavezah za stope svoju sjenu Što u isti mah se tka i opara: Živi stvor je vrijeme u vremenu – Dok nestaje, nastaje – ko žar zgara; Kad javi mi se ko cvijetak neven Sred žala gdje grobniče obluci Mikail u majsko nebo odjeven Sa snopom sunčevine u ruci; Kad cjeliva me između obrva Da utjelovi se Riječ najprva, Carstvo nebesko u imenu Cara Što samim sobom sebe izgovara.
Ovaj stari stol je posljednjih deset godina prestao da stari. Otisak tvojih leđa na njemu vidljiv je kao prvog dana. Samo određene oči vide koje su nijanse u igri i da pripadaju meni. Živim u mnogima, nikom se ne odajem. Prerušen u neuhvatljivo ponekad sanjam grudi u rukama. Manje su od mojih ruku. Tvoja usta se spremaju da prinesu žrtvu slavi nebeskoj. Teško da ću se pridružiti toj pjesmi, iz mene izlazi samo ono nečujno. Zaokupljen sam promatranjem. Trube su incidenti bojnog polja, doboš se nameće poput zavisti, drhte četkice. Sve što preostaje mačiji je hod kroz masakre tvoje sentimentalnosti.
Gitara
Zazovi moje ime sedam puta. Nasloni uho na zid. Upitaj me ko je sretan i da li takvo nešto zaista postoji? Kako se drugačije odbraniti od tiranije smisla i ludila? Kad god budem čuo da zvučiš kao pjesma odšetat ću do gitare. Sviram loše, ali volim svirati i pjevušiti dok se pretvaraš u pjesmu. Događa se to rijetko i nikad u prisustvu svjedoka. Baš me briga ako je to samo jedna od formi onanije. Opuštaju me podjednako, uživam i zahvalan sam. I tebi hvala na toplim pozdravima, promišljenim razgovorima i čitanju mojih uzaludnih pisanija. Pozdravljam te, vrijeme je za gitaru, vrijeme pjesme i urlika.
Joe Morello komponuje jutarnju spoznaju
Bubnjar jutra se smjestio u sljepoočnice i dobuje ritam ponavljanja: Ovo je to! Ovo je život koji ću da živim. Svako odlaganje je postalo suvišno. Očekivanja i najtajnija planiranja su možda jednom imala smisla. Ovo je jutro koje izoštrava um i bistri slike. Neću se skrasiti na jednom mjestu, sudbina ne želi da izgradim brvnaru sopstvenim rukama. Moj život plamti u selidbama. Oduzimajući sebe ništavilu, nesvjesno biram gdje ću da idem. Sve se već dešava, sve se desilo.
Tomahavk
Vremena ima, čak i kad ga nestaje. Mjesec nad jezerom otvoreno razmišlja o samoubistvu, a jezero se kupa u toj dilemi. Slijedi svjetlost kakva se ne opisuje. Tvoje droge nisu jače od mog ludila. Klavir ćemo uništiti kada za to dođe vrijeme. Ti biraš način. Ti uvijek biraš. Tvoji dugi prsti te na to obavezuju. Otkopao sam tomahavk i tijelo je spremno. Neko će da vrišti i nečiji će se vrisak pregristi. Srce je umorno. Opipljivo je ono između dva nedovršena dodira.
Stroj za pisanje i muziku
Nakon godinu dana provedenih u orkestru osjećaš se isprano i ne sjećaš ničega što je tome prethodilo. Ne očekuješ mnogo od budućnosti. Nisi u stanju da se vratiš iz beznađa u kojem te je ritam ostavio. I to apsolutno ne mijenja poredak stvari. Ne tražiš objašnjenja za ono što smatraš većim od sebe. Isto vrijedi i za pisanje. Ranije si bio siguran da smak svijeta dolazi sa blijeđenjem slova na papiru. Sad kad si ogrezao u mudrosti, znaš da se zbog toga ništa neće promijeniti. Odsustvo strasti i nestanak njenih aktera ne znači ama baš ništa.
Fiesta
Kris Kristofferson mi je prišao u snu. Bio je zastrašujuće visok sa toplim očima koje traže povjerenje. Rekao je: „Prijatelju, tvoj pauk se kupa u meskalinu.“ Bez razmišljanja sam odgovorio: „Samo tako zabava nikada ne prestaje.“ Nisam se stigao osmjehnuti pa sam zaplakao. U danima poput ovog noćne more ne dolaze u obzir.
MEHMED BEGIĆ (Čapljina, 1977). Živio je i školovao se u Mostaru, Sarajevu, Barceloni i Managvi. Jedan je od osnivača i urednika časopisa Kolaps, kao i autor više knjiga poezije i proze. Njegovi prijevodi pjesama Leonarda Cohena objavljeni su u knjizi Moj život u umjetnosti, izabrana poezija i pjesme (Alternativni Institut, Mostar, 2003). Stalni je saradnik oline magazina Žurnal (Sarajevo), e-zina Blesok (Skopje), kao i časopisa Tema (Zagreb) i Enklava (Beograd). Sa Damirom Šodanom prevodi hispano poeziju. Kontinuirano surađuje sa multi-instrumentalistom i producentom Nedimom Zlatarom. Begićeva posljednja adresa je na karipskom otoku Hispaniola, Santo Domingo, Dominikanska republika. Napravljeni izbor tekstova je preuzet iz knjige Hipnoze (LOM, Beograd, 2019).
Izba se okotila mutna; poteklo iz nje je crnila takvog da nebo svo zajaha pa nebo kao da propade, izdahnu da ništa nije moglo biti osim neimanja za kojom se tragalo i trčalo golo i boso modro i gore se nije gledati moglo jer neba više bilo nije bilo više neba nije kao da se unepostojilo; samo usisi mulja bili su u oštrinama kiše vulkanske koja spuštala se u brzini goroj od najgvozdanijeg pada i koja u silini zaleta nije znala da dolje su ipak Ruke koje čekaju i da će One i nebo da vrate što nestajalo jeste, ali nestalo nije ono je čekalo Ruke Bijele Svete u kojima skrilo se onebljeno nebo.
SLOVA, SLOVJA
Stari će dijak odložiti – zlatno pero, dijak će stari plašt svečan svući, neće se okrenuti kad pođe, za leđ'ma će mu zanavijek ostati spisi njegovi spisi ostali a kredenac njegov sad na put će u nijem ledenac.
Štovaći će dijaka ispred dvora čekati pred vratima od kovnosti teška jer: govor oni imaju da (im) ne ide i nikud da ne ide On i noć će ga prvu čekati, pomoliti se neće ni njegov sat od sedamdeset ljeta i pet još ljeta što ponio sobom je u konačišta, da na sercu sne mu tkuje i vječne o Njoj riječi.
IŠTUĆI RIJEČ
Na putu do tebe snijeg je sazreo, netaknut je ojačao i se uvremenio ta njega je vazduh tek otetošio, puštajuć te sam da budeš, jer tu gdje si došao navječno ja iz ovog ovdje učesto ti doći želim.
Elmir Spahić rođen je 19. 3. 1992. u Sarajevu. Asistent je na Odsjeku za književnosti naroda Bosne i Hercegovine Filozofskog fakulteta Univerziteta u Sarajevu. Autor je knjige Plamena zavjesa (pjesme, pripovijetke) (2018).